martes, 24 de marzo de 2009

Cuarto Final [espero que realmente sea un final]

Espero que este realmente sea un final, sería terrible despertarme mañana y darme cuenta que todavía pienso en ella y que de ella sólo tengo un sueño imposible;... sería terrible despertarme de la misma manera dentro de cincuenta años....

“Desde que Marie desertó con el católico (si bien Marie es ella misma católica, me parece justo llamarle a él así), ambas dolencias se agudizan, e incluso el Tamtum ergo o la letanía lauritánica, hasta entonces mis favoritas para atajar el dolor, apenas me sirven ya. Existe un remedio de efectos pasajeros: el alcohol; había una medicina eficaz y duradera: Marie; Marie me ha abandonado.”
“El silencio es un arma eficaz; en la escuela, cuando tenía que comparecer ante el director o ante los profesores, me obstiné siempre en callar.”
“Para un payaso que se aproxima a los cincuenta existen dos posibilidades nada más: el arroyo o el asilo. No creía en el asilo y, de todos modos, me faltaban aún más de veintidós años para llegar a los cincuenta.”
“mi dolencia más atroz es mi inclinación a la monogamia; sólo hay una mujer con la cual puedo [podría] hacer todo lo que los hombres hacen con las mujeres: Marie, y, desde que ella me ha abandonado, vivo como debería vivir un monje, sólo que no soy ningún monje.” [...] “He pensado si debía tomar el tren e ir a pedir consejo a uno de los sacerdotes de mi antiguo colegio, pero todos esos tienen al hombre como un ser polígamo (por esto defienden con tanto ardor la monogamia); debo de parecerles un monstruo, y su consejo no sería más que una velada alusión a esos antros, en los que, como ellos creen, se puede comprar el amor.”
“No es en absoluto mala; sólo estúpida de un modo increíble”
“Un artista vivo, que no tiene cigarrillos, que no puede comprar zapatos para su mujer, carece de interés para los productores cinematográficos, porque tres generaciones de charlatanes no les han confirmado aún que es de un genio”
“Bañarse es casi tan bueno como dormir, y dormir es casi tan bueno como hacer «la cosa». Marie le llamó así, y pienso en la cosa siempre en sus términos. No podía concebir que ella hiciese «la cosa» con Züpfner, mi fantasía no tiene compartimientos para tales ideas, del mismo modo que nunca estuve seriamente tentado de revolver en la ropa interior de Marie”
“Me apasiono en el fondo y en la superficie, [..], porque se trata de Marie”
[Sommerwild dice:]“puede usted injuriarme y amenazarme tanto como quiera, pero le diré que lo horrible de usted es que es un hombre inocente, casi me atrevería a decir puro”
“Hay una bonita palabra: nada. No pienses en nada. Ni en el canciller, no en los católicos; piensa en el payaso que llora en la bañera, que derrama el café en sus zapatillas”
“Te parecerá estúpido seguramente – dijo [su padre]-, si te hablo con solemnidad, pero ¿sabes qué es lo que te falta? Te falta lo que hace hombre a un hombre: saber resignarse”
“Tuve compasión de él. Tiene que ser desagradable para un padre hablar por primera vez sinceramente con su hijo que casi cuenta veintiocho años”
“Yo había sido un imbécil, al dejarme engañar por mis sentimientos y los suyos, y ni siquiera extender la mano hacia su billetero”
“Una mujer puede expresar o fingir tanto con sus manos, que a mí las manos de un hombre me parecen tacos de madera encolados”
“Los momentos no se pueden repetir, ni comunicar”
“Si Marie lograba pasar de largo ante mí, sin abrazarme, quedaba aún el suicidio. Más tarde. Titubeaba al pensar en el suicidio, por un motivo que parecía orgulloso: quería conservarme para Marie”
“Es curioso que yo odie tan poco a mis semejantes, a las personas”
“A los ricos les regalan más cosas que a los pobres, y lo que tienen que comprar casi siempre lo obtienen más barato”

Heinrich Böll- Opiniones de un payaso [Ansichten eines clowns]

2 comentarios:

Zyrkero dijo...

No dudo del amor de madre, pero respecto al amor de mujer lo que mejor lo define es que se lo entregan íntegro al perfecto de turno. Suerte con eso.

Estepario-Steppenwolf dijo...

Evidentemente no fue un final, fue terrible despertarme a la mañana siguiente, y a la siguiente de esa, por suerte ahora se dan algunos amaneceres diferentes...y, de todos modos, me faltan aún más de veintiocho años para llegar a los cincuenta.